Andar por las calles de Milán tiene magia. Es una ciudad llena de rincones bonitos y además, si esos rincones los compartes con gente estupenda, la ciudad gana aún mucho más. En mi primer día en Milán me dediqué a pasear por sus calles y admirar la ciudad desde lo alto del Duomo, uno de los sitios más maravillosos en los que he estado jamás.
Ropa cómoda, mis inseparables new balance y abrigo básico, pues nos hizo algo de fresco en este primer día. Esto es sólo un adelanto, ¡hay muchas más fotos!
¡Que tengáis buen día y gracias por seguir ahí!
Pequeña Lolailo is on























